De miedos, cambios y otros demonios (Primera Parte)

17 07 2006

Lo siguiente es una pequeña parte de un intento de libro que quiero escribir y que tengo a medias. Críticas, comentarios, opiniones, todas son bien recibidas, Nos leemos después.

Vamos a comenzar este tema con una simple pregunta y partiremos de ahí:

¿Cuántos de nosotros, hemos dejado de disfrutar o hemos perdido algo, sólo por el temor de tomar una decisión?

Bueno, si ésto fuera una clase habría seguramente varias manos levantadas. Ahora, alguien puede decir, ¿cómo dejamos que sucediera?.

Claro, parte de la respuesta estaba ya presente en la pregunta; “por el temor”, pero, ¿porque tenemos ese “temor?. ¿Por la incertidumbre talvez?.

La incertidumbre siempre ha sido la mayor, peor, y en algunas veces, única barrera a la hora de tomar una decisión que implica un mínimo riesgo. Cuántas veces hemos dejado pasar una buena oportunidad de lograr algo bueno para nosotros mismos por el simple hecho de no saber como resultará tal decisión. ¿Quién de ustedes dejó pasar la oportunidad de tratar con una niña linda (o niño) por no saber cómo les respondería?, ¿Quién de ustedes prefirió no tomar una materia, entrar a una escuela, o aplicar para un trabajo tan sólo porque escucharon que era muy difícil?, ¿Quién decidió no aprender a nadar, o a manejar o a emprender un nuevo proyecto?, ¿Quién dudó antes de entrar a un lugar o ambiente desconocido?. No sé ustedes, pero yo puedo contestar “YO” en todas esas preguntas. Y como ésas hay muchas mas. ¿Y que fué lo único que obtuve cuando decidí no arriesgarme?. El arrepentimiento.

Ahora, ¿existirá una buena razón que fundamente ése miedo que sentimos de correr un riesgo?. Si sabemos que el hacer determinada cosa nos traerá felicidad, éxito, desarrollo, o cualquier tipo de satisfacción personal, ¿porqué entonces no lo hacemos?.

Porque, aún cuando la incertidumbre es una barrera pequeña; nosotros la hacemos gigante.

Todas las cosas en la vida son simples. Cualquier decisión, cualquier esfuerzo, cualquier meta, son simples. Somos nosotros mismos quienes complicamos todo. Siempre imaginamos el peor panorama, el peor de los resultados, creemos que no ganaremos nada y que perderemos todo, que seremos humillados o que simplemente nada bueno resultará de tomar el riesgo. Pero no hay nada, que pueda asegurarnos que las cosas sucederán de esa manera. De hecho puedo asegurarles, que aunque el resultado a veces no sea favorable para nosotros, el panorama no es ni por poco, tan malo como lo habiamos imaginado.

Nos hemos hecho adictos a la desgracia, y lo peor de todo, es que inconscientemente pedimos nuestra dosis diaria y la hacemos tan grande como queremos. Las cosas no salen como esperamos, y hacemos todo un drama, el resultado es diferente de lo que planeamos, y el mundo se nos viene encima. Estamos tan acostumbrados a dejar que los problemas, aún cuando sean simples, nos bloqueen, que no sólo creemos que vendrán a nosotros siempre, sino que también imponemos esta creencia en otros incluso sin darnos cuenta.

Esta noche no puedo salir, me voy a quedar a estudiar.
-¿Para qué estudias, si de todas maneras vas a conseguir un trabajo malo?
– Tienes razón, para qué estudio?

Situaciones como esa hay muchas, y cualquier persona ha interpretado uno o ambos papeles alguna vez. Nos hemos dejado influenciar por la idea negativa de alguien mas, o hemos afectado el desarrollo de una persona con nuestras propias ideas. Nos hemos hecho “creadores de desgracias”, no solo para nosotros sino también para los demás. Hemos inducido el miedo y la duda en nosotros mismos y los demás por tanto tiempo, que ahora lo hacemos de manera casi automática.

…..Todas las cosas son simples. Basta con hacer que sucedan.

Hasta aquí ya he hecho demasiadas preguntas, ¿porqué? ¿porqué? ¿porqué?. Y para estas alturas ya deberia tener una solución al problema de tomar un riesgo. Por desgracia, no la tengo, al menos no en forma de respuesta. Pero tal vez para estas alturas alguno de ustedes ya tiene una idea de por donde puede empezar a resolver su problema.

Es tan fácil como preguntarse ¿Vale la pena arriesgarse a obtener algo bueno? Entonces hazlo. ¿Vale la pena tomar un riesgo si lo que pudieras obtener te hará feliz o mejor persona? Porqué no hacerlo?. La mejor solución es esa, es simple, y además puedo asegurar que es efectiva.

El dia de mañana, intenta, para variar, hacer algo nuevo, arriésgate a tomar una decisión poco común, no tiene que ser algo complicado; prueba un nuevo sabor, toma un camino distinto, escucha un tipo diferente de música, lo que sea es bueno. Con cada nueva decisión estarás mas cerca de hacer mas fácil el correr un riesgo.

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One response

27 07 2006
Ritsuka

Que ha habido Tanki! jejejeje… apuesto a que tu me hubieras puesto un comentario diciendome REGIO XD….

pues muy interesante el tema que tratas, tienes absolutamente toda la razon… Aunque tambien ve el lado positivo de esa cuestion…

Si todos se atrevieran a hacer todo… Creo que habria mas caos de lo que hay en este momento…

La inseguridad puede ser miedo al resultado tambien… Pero muchas veces si el precio a pagar es mas alto que la ganancia… Entonces conviene tener ese miedo para no hacer las cosas que solo muy pocos se atreven a hacer…

Que dije?? quien sabe! espero que lo hayas entendido! Espero la siguiente entrada para leerla! Saludos!

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